Melanie Reizes nace el 30 de marzo de 1882 en Viena. Su padre, Moriz Reizes, pertenecía a una sencilla familia judía muy religiosa, residente en Lvov, en esa época parte del imperio austro-húngaro, actualmente parte de Ucrania.
A los catorce años decide estudiar medicina. A los 17 años Melanie Klein se compromete con Arthur Stevan Klein, un químico industrial de 21 años, amigo de Emanuel. En esta época abandona la idea de estudiar Medicina y asiste a cursos de historia y de arte en la Universidad de Viena. Melanie se casa el 31 de marzo de 1903, con 21 años recién cumplidos.
En 1918 Klein asiste al 5º Congreso Psicoanalítico Internacional, este Congreso realizado en tiempos de guerra causa una fuerte impresión en Klein y, según ella
misma recuerda: esa impresión fortaleció mi deseo de dedicarme al psicoanálisis.
Tiempo después se le asigna como asistente de Anton von Freund en la tarea de organizar la enseñanza del psicoanálisis en la Sociedad de Investigación Infantil.
En julio de ese año Klein expone su primer trabajo," Der Familienroman in statu nascendi"(publicado en 1920 en I.Z.P.) por el cual es aceptada como miembro de la SOCIEDAD PSICOANALITICA HUNGARA.
M.Klein asiste en 1920 al 6º Congreso Psicoanalítico Internacional, en La Haya.
En 1922 Klein se convierte en miembro asociado de la SOCIEDAD PSICOANALITICA DE BERLIN. En 1925 expone por primera vez ante un congreso "La técnica del análisis de niños pequeños" en el 8º Congreso de Psicoanálisis Internacional, en Salzburgo. En julio de 1925 Klein da seis conferencias en Londres durante tres meses, invitada por E. Jones.
El 2 de octubre de ese año Klein es elegida miembro plenario de la Sociedad Británica. El período 1928-39 es el más productivo en la vida de M Klein.
En 1932 se publica "El Psicoanálisis de niños", la obra más importante publicada por un miembro de la Sociedad Británica hasta el momento.
En 1937 se publica "Amor, Odio y reparación", de Melanie Klein. En marzo de 1944 da a conocer: "La vida emocional del niño" (nunca publicado).
.
El 1º de febrero de 1955 se funda la Asociación Melanie Klein "...asociación que se ha formado para defender mi obra en el futuro”. Esta última década fue sumamente difícil para Klein a causa de la fuerza que tenían sus opositores.
Klein queda muy apenada y reduce sus actividades, estando además aquejada de osteoartritis progresiva. Posteriormente se le declara una anemia y finalmente le detectan un cáncer de colon. La operan a principios de setiembre de 1960, pero sufre complicaciones y finalmente muere el 22 de setiembre de 1960.
A los catorce años decide estudiar medicina. A los 17 años Melanie Klein se compromete con Arthur Stevan Klein, un químico industrial de 21 años, amigo de Emanuel. En esta época abandona la idea de estudiar Medicina y asiste a cursos de historia y de arte en la Universidad de Viena. Melanie se casa el 31 de marzo de 1903, con 21 años recién cumplidos.
En 1918 Klein asiste al 5º Congreso Psicoanalítico Internacional, este Congreso realizado en tiempos de guerra causa una fuerte impresión en Klein y, según ella
misma recuerda: esa impresión fortaleció mi deseo de dedicarme al psicoanálisis.
Tiempo después se le asigna como asistente de Anton von Freund en la tarea de organizar la enseñanza del psicoanálisis en la Sociedad de Investigación Infantil.
En julio de ese año Klein expone su primer trabajo," Der Familienroman in statu nascendi"(publicado en 1920 en I.Z.P.) por el cual es aceptada como miembro de la SOCIEDAD PSICOANALITICA HUNGARA.
M.Klein asiste en 1920 al 6º Congreso Psicoanalítico Internacional, en La Haya.
En 1922 Klein se convierte en miembro asociado de la SOCIEDAD PSICOANALITICA DE BERLIN. En 1925 expone por primera vez ante un congreso "La técnica del análisis de niños pequeños" en el 8º Congreso de Psicoanálisis Internacional, en Salzburgo. En julio de 1925 Klein da seis conferencias en Londres durante tres meses, invitada por E. Jones.
El 2 de octubre de ese año Klein es elegida miembro plenario de la Sociedad Británica. El período 1928-39 es el más productivo en la vida de M Klein.
En 1932 se publica "El Psicoanálisis de niños", la obra más importante publicada por un miembro de la Sociedad Británica hasta el momento.
En 1937 se publica "Amor, Odio y reparación", de Melanie Klein. En marzo de 1944 da a conocer: "La vida emocional del niño" (nunca publicado).
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El 1º de febrero de 1955 se funda la Asociación Melanie Klein "...asociación que se ha formado para defender mi obra en el futuro”. Esta última década fue sumamente difícil para Klein a causa de la fuerza que tenían sus opositores.
Klein queda muy apenada y reduce sus actividades, estando además aquejada de osteoartritis progresiva. Posteriormente se le declara una anemia y finalmente le detectan un cáncer de colon. La operan a principios de setiembre de 1960, pero sufre complicaciones y finalmente muere el 22 de setiembre de 1960.
FANTASÍA
Klein amplió mucho el concepto freudiano de fantasía inconsciente. Estas fantasías están siempre manifiestas y activas en todo individuo. Es decir, su presencia n es índice de enfermedad ni de falta de sentido de la realidad. Lo que determinará el estado psíquico del sujeto es la naturaleza de estas fantasías inconscientes y su relación con la realidad externa.
Klein amplió mucho el concepto freudiano de fantasía inconsciente. Estas fantasías están siempre manifiestas y activas en todo individuo. Es decir, su presencia n es índice de enfermedad ni de falta de sentido de la realidad. Lo que determinará el estado psíquico del sujeto es la naturaleza de estas fantasías inconscientes y su relación con la realidad externa.
Crear fantasías es una función del yo. Desde el momento del nacimiento, el bebé tiene que enfrentarse con el impacto de la realidad, que comienza con el nacimiento mismo y prosigue con innumerables experiencias de gratificación y frustración de sus deseos. Estas experiencias con la realidad se proyectan inmediatamente en la fantasía inconsciente.
La fantasía inconsciente influye y altera sin pausa la percepción o la interpretación de la realidad. La gratificación proveniente de la fantasía es una defensa contra la realidad externa de la privación.
LA POSICIÓN ESQUIZOPARANOIDE
Melanie Klein asevera que hay suficiente yo al nacer como para sentir ansiedad, utilizar mecanismos de defensa y establecer primitivas relaciones objetales en la fantasía y en la realidad.
El yo inmaduro del bebé está expuesto desde el nacimiento a la ansiedad provocada por la innata polaridad de los instintos. Está también inmediatamente expuesto al impacto de la realidad externa, que le produce situaciones de ansiedad. Cuando se ve enfrentado con aquella que le produce el instinto de muerte, el yo lo deflexiona. Esta deflexión consiste en parte de una proyección, en parte de la conversión del instinto de muerte, en agresión.
El yo se escinde y proyecta fuera de su parte que contiene el instinto de muerte, poniéndola en el objeto externo original: el pecho. Es así como el pecho llega a sufrirse como malo y amenazador para el yo, dando origen a un sentimiento de persecución.
Al mismo tiempo se establece una relación con el objeto ideal. E proyecta la libido, a fin de crear un objeto que satisfaga la pulsión instintiva del yo a conservar la vida. De este modo el yo tiene relación con dos objetos: el objeto primario, el pecho, está en tal etapa disociado en dos partes, el pecho ideal y el persecutorio.
La ansiedad predominante de la posición esquizoparanoide es que el objeto u objetos persecutorios se introducirán en el yo y avasallarán y aniquilarán tanto al objeto ideal como al yo.
El yo desarrolla una serie de mecanismos de defensa, siendo probablemente el primero, el uso defensivo de la introyección y de la proyección.
Una de las conductas de la posición esquizoparanoide es la escisión. La escisión es lo que permite al yo emerger del caos y ordenar sus experiencias; es también la base de lo que más tarde llegará ser la represión.
ENVIDIA
Melanie Klein considera la envidia temprana como un factor que actúa desde el nacimiento y afecta fundamentalmente las primeras experiencias del bebé.
En Envidia y gratitud, diferencia adecuadamente las emociones de envidia y celos. Considera que la primera es la más temprana y muestra que constituye una de las emociones más primitivas y fundamentales.
Los celos se basan en el amor y su objetivo es poseer al objeto amado y excluir al rival. La envidia, en cambio, es una relación de dos partes en que el sujeto codicia al objeto por alguna posesión o cualidad.
Si la envidia temprana es muy intensa, se interfiere con el funcionamiento normal de los mecanismos esquizoides. Esto conduce a una confusión entre lo bueno y lo malo, esto lleva a la desesperación.
LA POSICIÓN DEPRESIVA
Melanie Klein definió la posición depresiva como la dase del desarrollo en que el bebé reconoce un objeto total y se relaciona con dicho objeto. El bebé reconoce a la madre, esto significa que ya la percibe como objeto total, que puede ser a veces buena y a veces mala, que puede estar presente o ausente, y que la puede amar y odiar al mismo tiempo. Comienza a percatarse de que sus experiencias buenas y malas no proceden de un pecho o una madre buena y de un pecho o una madre mala, sino de la misma madre, que es a la vez fuente de lo bueno y de lo malo.
Este reconocimiento de la madre como persona total tiene muchas consecuencias y abre un mundo de experiencias nuevas. Significa reconocerla como individuo con una vida propia y con sus propias relaciones con otras personas. El bebé descubre cuán desamparado está, cómo depende totalmente de ella, y cuántos celos le provocan los demás.
Este cambio se acompaña de un cambio fundamental en el yo, pues el yo del bebé se convierte en un yo total. La integración del yo y del objeto prosiguen simultáneamente.
DEFENSAS MANIACAS
Las experiencias de repetida depresión e incluso de desesperación que acometen al bebé cuando siente que ha arruinado completa e irreparablemente a la madre y su pecho, se le hacen intolerables y el yo utiliza todas las defensas disponibles para evitarlas. Estas defensas pertenecen a dos categorías: reparación y defensas maniacas. Cuando se pueden manejar las ansiedades depresivas mediante la movilización de deseos reparatorios, dichas ansiedades conducen a un mayor desarrollo del yo.
No se quiere decir con esto que la aparición de defensas maniacas sea en sí misma un fenómeno patológico; estas defensas pueden ceder gradualmente su lugar a la reparación; pero cuando dichas defensas son excesivamente fuertes, se establecen círculos viciosos y se forman puntos de fijación que interfieren con el desarrollo futuro.
REPARACIÓN
Cuando el bebé entra en posición depresiva y siente que ha destruido omnipotentemente a su madre, su culpa y desesperación por haberla perdido le despiertan el deseo de restaurarla y recrearla, a fin de recuperarla externa e internamente. Las pulsiones reparatorias hacen progresar la integración.
En el deseo y la capacidad de restaurar al objeto bueno, interno y externo, se basa la capacidad del yo para conservar el amor y las relaciones a través de conflictos y dificultades.
En la cúspide de las pulsiones reparatorias se utiliza mas la prueba de realidad: el bebé observa con preocupación y ansiedad qué efecto tienen sus fantasías sobre los objetos externos, y una parte importante de su reparación consiste en aprender a renunciar al control omnipotente de su objeto y aceptarlo como realmente es.
LOS ESTADIO TEMPRANOS DEL COMPLEJO DE EDIPO
En la definición kleniana de la posición depresiva está implícito que el complejo de Edipo comienza a desarrollarse en esa fase. Cuando el bebé percibe a la madre como objeto total, cambia no solo su relación con ella, sino también su percepción el mundo, Reconoce a las personas como seres individuales y separados y con relacione entre sí, advierte el importante vínculo que existe entre su padre y su madre. La proyección desfigura todas sus percepciones, y cuando se percata del vínculo libidinal existente entre sus padres proyecta en ellos sus propios deseos libidinales y agresivos.
Cuando le dominan sus propias pulsiones poderosas, fantasea que sus padres están en coito casi continuo, y la naturaleza de tal unión varía con las fluctuaciones de sus propias pulsiones según la que prevalecen en él, y que él proyecta en sus padres, fantasea que éstos intercambian gratificaciones orales, uretrales, anales o genitales. Esta situación le origina intensísima frustración, celos y envidia, ya que percibe a los padres dándose sin cesar precisamente aquellas gratificaciones que él desea para sí.
Reacciona a esta situación con más fantasías y sentimientos agresivos. En su fantasía ataca a sus padres con todos los recursos agresivos de que dispone, y aun los percibe destruidos. Introyecta de inmediato esos padres atacados y destruidos, y siente que forman parte de su mundo interno. De modo que en la situación depresiva, el bebé no solo se encuentra con un pecho y una madre internos destruidos, sino también con la pareja parental interna de la situación edípica temprana, destruida.
La fantasía inconsciente influye y altera sin pausa la percepción o la interpretación de la realidad. La gratificación proveniente de la fantasía es una defensa contra la realidad externa de la privación.
LA POSICIÓN ESQUIZOPARANOIDE
Melanie Klein asevera que hay suficiente yo al nacer como para sentir ansiedad, utilizar mecanismos de defensa y establecer primitivas relaciones objetales en la fantasía y en la realidad.
El yo inmaduro del bebé está expuesto desde el nacimiento a la ansiedad provocada por la innata polaridad de los instintos. Está también inmediatamente expuesto al impacto de la realidad externa, que le produce situaciones de ansiedad. Cuando se ve enfrentado con aquella que le produce el instinto de muerte, el yo lo deflexiona. Esta deflexión consiste en parte de una proyección, en parte de la conversión del instinto de muerte, en agresión.
El yo se escinde y proyecta fuera de su parte que contiene el instinto de muerte, poniéndola en el objeto externo original: el pecho. Es así como el pecho llega a sufrirse como malo y amenazador para el yo, dando origen a un sentimiento de persecución.
Al mismo tiempo se establece una relación con el objeto ideal. E proyecta la libido, a fin de crear un objeto que satisfaga la pulsión instintiva del yo a conservar la vida. De este modo el yo tiene relación con dos objetos: el objeto primario, el pecho, está en tal etapa disociado en dos partes, el pecho ideal y el persecutorio.
La ansiedad predominante de la posición esquizoparanoide es que el objeto u objetos persecutorios se introducirán en el yo y avasallarán y aniquilarán tanto al objeto ideal como al yo.
El yo desarrolla una serie de mecanismos de defensa, siendo probablemente el primero, el uso defensivo de la introyección y de la proyección.
Una de las conductas de la posición esquizoparanoide es la escisión. La escisión es lo que permite al yo emerger del caos y ordenar sus experiencias; es también la base de lo que más tarde llegará ser la represión.
ENVIDIA
Melanie Klein considera la envidia temprana como un factor que actúa desde el nacimiento y afecta fundamentalmente las primeras experiencias del bebé.
En Envidia y gratitud, diferencia adecuadamente las emociones de envidia y celos. Considera que la primera es la más temprana y muestra que constituye una de las emociones más primitivas y fundamentales.
Los celos se basan en el amor y su objetivo es poseer al objeto amado y excluir al rival. La envidia, en cambio, es una relación de dos partes en que el sujeto codicia al objeto por alguna posesión o cualidad.
Si la envidia temprana es muy intensa, se interfiere con el funcionamiento normal de los mecanismos esquizoides. Esto conduce a una confusión entre lo bueno y lo malo, esto lleva a la desesperación.
LA POSICIÓN DEPRESIVA
Melanie Klein definió la posición depresiva como la dase del desarrollo en que el bebé reconoce un objeto total y se relaciona con dicho objeto. El bebé reconoce a la madre, esto significa que ya la percibe como objeto total, que puede ser a veces buena y a veces mala, que puede estar presente o ausente, y que la puede amar y odiar al mismo tiempo. Comienza a percatarse de que sus experiencias buenas y malas no proceden de un pecho o una madre buena y de un pecho o una madre mala, sino de la misma madre, que es a la vez fuente de lo bueno y de lo malo.
Este reconocimiento de la madre como persona total tiene muchas consecuencias y abre un mundo de experiencias nuevas. Significa reconocerla como individuo con una vida propia y con sus propias relaciones con otras personas. El bebé descubre cuán desamparado está, cómo depende totalmente de ella, y cuántos celos le provocan los demás.
Este cambio se acompaña de un cambio fundamental en el yo, pues el yo del bebé se convierte en un yo total. La integración del yo y del objeto prosiguen simultáneamente.
DEFENSAS MANIACAS
Las experiencias de repetida depresión e incluso de desesperación que acometen al bebé cuando siente que ha arruinado completa e irreparablemente a la madre y su pecho, se le hacen intolerables y el yo utiliza todas las defensas disponibles para evitarlas. Estas defensas pertenecen a dos categorías: reparación y defensas maniacas. Cuando se pueden manejar las ansiedades depresivas mediante la movilización de deseos reparatorios, dichas ansiedades conducen a un mayor desarrollo del yo.
No se quiere decir con esto que la aparición de defensas maniacas sea en sí misma un fenómeno patológico; estas defensas pueden ceder gradualmente su lugar a la reparación; pero cuando dichas defensas son excesivamente fuertes, se establecen círculos viciosos y se forman puntos de fijación que interfieren con el desarrollo futuro.
REPARACIÓN
Cuando el bebé entra en posición depresiva y siente que ha destruido omnipotentemente a su madre, su culpa y desesperación por haberla perdido le despiertan el deseo de restaurarla y recrearla, a fin de recuperarla externa e internamente. Las pulsiones reparatorias hacen progresar la integración.
En el deseo y la capacidad de restaurar al objeto bueno, interno y externo, se basa la capacidad del yo para conservar el amor y las relaciones a través de conflictos y dificultades.
En la cúspide de las pulsiones reparatorias se utiliza mas la prueba de realidad: el bebé observa con preocupación y ansiedad qué efecto tienen sus fantasías sobre los objetos externos, y una parte importante de su reparación consiste en aprender a renunciar al control omnipotente de su objeto y aceptarlo como realmente es.
LOS ESTADIO TEMPRANOS DEL COMPLEJO DE EDIPO
En la definición kleniana de la posición depresiva está implícito que el complejo de Edipo comienza a desarrollarse en esa fase. Cuando el bebé percibe a la madre como objeto total, cambia no solo su relación con ella, sino también su percepción el mundo, Reconoce a las personas como seres individuales y separados y con relacione entre sí, advierte el importante vínculo que existe entre su padre y su madre. La proyección desfigura todas sus percepciones, y cuando se percata del vínculo libidinal existente entre sus padres proyecta en ellos sus propios deseos libidinales y agresivos.
Cuando le dominan sus propias pulsiones poderosas, fantasea que sus padres están en coito casi continuo, y la naturaleza de tal unión varía con las fluctuaciones de sus propias pulsiones según la que prevalecen en él, y que él proyecta en sus padres, fantasea que éstos intercambian gratificaciones orales, uretrales, anales o genitales. Esta situación le origina intensísima frustración, celos y envidia, ya que percibe a los padres dándose sin cesar precisamente aquellas gratificaciones que él desea para sí.
Reacciona a esta situación con más fantasías y sentimientos agresivos. En su fantasía ataca a sus padres con todos los recursos agresivos de que dispone, y aun los percibe destruidos. Introyecta de inmediato esos padres atacados y destruidos, y siente que forman parte de su mundo interno. De modo que en la situación depresiva, el bebé no solo se encuentra con un pecho y una madre internos destruidos, sino también con la pareja parental interna de la situación edípica temprana, destruida.
Giovanna Fernandez

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